Eugenio Garza Sada y su ingreso a MIT en 1910 | Gabriela Recio

Gabriela Recio Cavazos

A finales del siglo XIX México se encontraba in­merso en un proceso de cambios y transformaciones eco­nómicas. La aparición de mejores medios de comunica­ción como el ferrocarril y el telégrafo le dio oportunidad a las ciudades de comunicarse con mayor agilidad y menores costos, dando como resultado que el país se desarrollara a niveles no vistos con anterioridad. Igualmente, el siste­ma financiero comenzó a ofrecer mejores servicios a sus clientes abonando al desarrollo de medios de pagos más atractivos, e incidiendo positivamente en la puesta en marcha de nuevos comercios e industrias.

Monterrey, ciudad natal de Eugenio Garza Sada, no se mantuvo ajena a estos cambios, ya que con las nuevas líneas de ferrocarril que se construyeron se convirtió en un punto nodal al conectar a la Ciudad de México con el sur de los Estados Unidos; y asi­mismo enlazar el comercio procedente del Golfo de México con el Pacífico.

Monterrey, 1895
Monterrey, 1895

 En 1880, al inicio del Porfiriato, México contaba con 963 ki­lómetros de vías férreas, lo que permitió transportar aproximadamente a un millón de pasajeros y 250 mil toneladas de carga. En cuestión de servicios telegráficos se contaba con 196 oficinas que ofrecían dicho servicio y los mensajes transmitidos fueron aproximadamente 212 mil.

La nación no contaba con un sistema financiero desarrolla­do, ya que solamente un banco -el Banco de Londres y Mé­xico- ofrecía servicios financieros. Treinta años más tarde ya existía una red ferroviaria con casi 20 mil kilómetros que transportó aproximadamente cerca de 18 millones de per­sonas y 14 millones de toneladas de carga. Además, 520 oficinas de telégrafos transmitieron 4.8 millones de men­sajes y 35 bancos con concesión federal más las sucursales regionales de éstos, abrieron sus puertas.

Eugenio Garza Sada nació en Monterrey el 11 de enero de 1892 en una etapa de importantes transformaciones econó­micas. Su padre, Isaac Garza Garza, formaba parte del círculo de los más importantes empresarios e industriales de la ciu­dad.

Dos años antes del nacimiento de su hijo, junto con José A. Muguerza Crespo, Francisco Sada Gómez y Joseph Schnei­der, Garza estableció la Cervecería Cuauhtémoc, que llegaría a ser pieza fundamental del desarrollo industrial regiomontano del siglo XX. Además de participar en la fundación de una de las empresas cerveceras más importantes del país, tuvo vínculos relevantes en el desarrollo de otras grandes empresas compa­ñías como se aprecia en el cuadro 1.

Cuadro 1. Empresas

Compañía Minera Dolores Compañía Minera Norias de Baján
Compañía Minera el Carmen Banco Mercantil
Compañía El Barco Fábrica de Cartón de Monterrey
Compañía Minera del Norte Compañía Ladrillera Unión
Compañía Tipográfica de Monterrey Compañía Minera El Porvenir
Empresa Editorial Monterrey Compañía Minera La Providencia
Compañía Minera La Salvadora Compañía Minera San Rafael
Compañía Minera Gran Cuadra Compañía Minera San Francisco de la Soledad
Fábrica de Vidrios y Cristales Monterrey
Fuente: Alex M. Saragoza, The Monterrey Elite and the Mexican State, 1880-1910, University of Texas Press, Austin, 1988, Table 6, pp. 44-48.

Al participar de lleno en la pujante industria de Monterrey y tener como referente los modelos industriales de Texas, a Isaac Garza le quedó claro que para que las empresas en Monterrey tuvieran acceso y pudieran implementar la tecnología de punta de los Es­tados Unidos y Europa, era necesario que las generaciones que en un futuro tomarán las riendas de los negocios regiomontanos, contaran con una formación técnica de alta calidad.

En 1910 las opciones de educación superior que existían para los jóvenes mexicanos no eran amplias ni variadas. En una nación con 15 millones de habitantes en donde el 71.3 por ciento de la población vivía predominantemente en localidades con menos de cuatro mil habitantes y en la cual el 72.3 por ciento de la población mayor a 10 años no sabía leer ni escribir, las opciones eran escasas. Si bien, en el estado de Nuevo León las cifras eran comparativamen­te mejores: el 54 por ciento de la población mayor a 10 años era analfabeta.

En 1900 la inscripción anual total en las instituciones que ofrecían una carrera profesional en México fue de 9 mil 757 alumnos. En la ciudad de México la oferta fue más variada que en el resto de los estados, al contar con escuelas de Jurisprudencia, Medicina, Ingeniería, Comercio y Administración, Agricultura y Veterinaria, Bellas Artes, Música y Normal para Profesores.

Aun cuando la capital contaba con la mejor escuela de ingenieros del país, en el periodo 1895-1908, se matricularon 157 jóvenes en promedio por año y solamente 17 obtuvieron su título cada año. Si bien, para finales del siglo XIX en la ciudad de Monterrey existía una escuela de ingenieros, en 1900 cerró sus puertas ante la falta de estudiantes. Así, las opciones para los jóvenes habitantes de Nuevo León se circunscribían a la Escuela de Jurisprudencia, la Escuela Normal de Profesores, la Escuela Profesional de Señoritas y Curso de Comercio y Ensayes.

Isaac Garza
Isaac Garza

Ante las necesidades que diariamente se le presentaban a Isaac Garza en el manejo de sus fábricas y debido a la escasez de jóve­nes con conocimientos técnicos, se dio a la tarea, desde épocas tempranas, de buscar una preparación técnica de alta calidad para sus hijos. Isaac Garza sabía que para que adquiriesen estos co­nocimientos debería buscar opciones en instituciones extranjeras, ya que él mismo, con tan solo 12 años, fue enviado a España en donde a los 15 años obtuvo el título de perito mercantil del Ins­tituto Provincial de Segunda Enseñanza de Santander en 1869.

 Isaac envió a sus hijos varones a Saltillo a estudiar la primaria al Colegio San Juan, dirigido por Jesuitas, y en 1906 Eugenio regresó a Monterrey para continuar su preparación académica en el Instituto Científico de la Sagrada Familia, conocido como el Colegio Hidalgo. Posteriormente, Eugenio realizó sus estudios de preparatoria en el Western Military Academy en Illinois, Esta­dos Unidos, y en Chauncy Hall en Boston, Massachusetts, asis­tió a cursos para estar en condiciones de presentar el examen de admisión del Massachsetts Institute of Technology (MIT).

Western Military School
Western Military School

 Para poder ser admitido en MIT, en 1910, se debía cumplir con varios requisitos. El examen de admisión consistía en acreditar las siguientes materias: Álgebra, Geo­metría Plana (Plane Geometry), Geometría Sólida (Solid Geometry), Física, Francés, Alemán, Inglés e Historia.

 Además, se debía demostrar que el alumno tenía una fuerte preparación en dos de las siguientes optativas: Francés intermedio, Alemán intermedio, Español, Latín, Inglés, Historia, Química, Dibujo mecánico y Artes mecá­nicas o Biología. También debía comprobar que contaba con experiencia en prácticas de laboratorio, para lo cual se les pedía a los estudiantes que presentasen los cua­dernos utilizados en sus prácticas de las materias que cursaron en la preparatoria.

MIT, 1890
MIT, 1890

A principios del XX la población estudiantil extranjera en MIT era pequeña y aquella proveniente de México mucho menor. En 1910 MIT contaba con mil 506 alumnos de los cuales el 6.8 por ciento provenían del extranjero. El número más numeroso de estudiantes de otros países era el de China (27 por ciento), Canadá (18 por ciento) y México (nueve por ciento). Es importante señalar que la mayoría de los jóvenes extranjeros eran aceptados como “alumnos especiales”, esto significaba que cursa­ban algunas materias que ofrecía el instituto pero no las necesarias para obtener un título.

En 1910 solamente dos mexicanos fueron aceptados como estudiantes regulares: Eugenio Garza Sada y Augusto Dario Caballero; y como alumnos espe­ciales: Ignacio L. Corcuera de Guadalajara y Alfonso Cross Lamargue de Matamoros. Cuando Eugenio ingresó a MIT a estudiar Ingeniería Civil ya se encontraba ahí Juan Garza, quien cursaba su tercer año de Ingeniería Mecánica, y Javier G. Sada en su segundo año, abocado a convertirse en ingeniero de Minas y Metalurgia. Tanto Juan como Javier eran oriundos de Monterrey y al menos en 1910 compartieron residencia con Eugenio en 16 St. James Avenue de la Ciudad de Boston.

Eugenio ingresó el 28 de septiembre de 1910 a MIT y el 9 de junio de 1914 obtuvo su título de “Bachelor of Science in Civil Engineering”. Junto con Armando González Longoria, originario de Cuba, escribió su tesis titulada “An Experimental Investiga­tion of a Method of Measuring the Velocity of Water in Open Channels by Means of a Moving Vane” que fue presentada en mayo de 1914 al Departamento de Ingenie­ría Civil como parte de los requisitos necesarios para obtener su título.

MIT, Boston
MIT, Boston

Además de sus estudios, el joven Eugenio participó en actividades extracurriculares al ser miembro de la Sociedad de Ingenieros Civiles y en 1913 fue electo como representante del Club Latinoameri­cano.

 Al finalizar sus estudios, Eugenio no pudo regresar a Monterrey, ya que entre 1914 y 1916 la familia Garza Sada estuvo exiliada en el estado de Texas debido a que los ejércitos revolucionarios incautaron la Cervecería Cuauhtémoc, propiedad de la familia. Se desconoce qué actividades realizó en esos años ya que fue hasta 1919 que ingresó a laborar en el Departamento de Esta­dística de la Cervecería y en 1925 ya era gerente del Departa­mento de Ventas de la empresa.

 A lo largo de los años, Eugenio continuó colaborando con MIT, ya que asesoró al departamen­to de Admisiones sobre posibles candidatos que contasen con la preparación para llevar a buen término sus estudios. Es por ello que de 1949 a 1954 fue designado secretario honorario de dicha institución.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s