Semblanza de don Manuel Gómez Morin | Luis Santos de la Garza

portada746Hace catorce años edité por primera vez una breve obra que denominé: “Semblanza de don Manuel Gómez Morin, un ciudadano que sigue presente”. Desde hace tiempo tomé el compromiso con mi estimado amigo el Lic. Juan Manuel Gómez Morin, de publicar una segunda edición, pues la primera de 2,000 ejemplares se agotó rápidamente. En adición, también desde hace años se me han solicitado ejemplares de ese trabajo.

Con lentitud, lo reconozco, he preparado una nueva versión con algunas correcciones e incorporando opiniones documentadas de distinguidos personajes que se han ocupado, por distintos motivos, de nuestro biografiado. Atiendo también el llamado que me hizo mi gran amigo Arturo Salinas Martínez, cuando, en forma brillante hizo la presentación en enero de 1994 de la primera edición, al decirme: “Me voy a tomar la libertad de sugerirle al amigo que continúe con su investigación, dado que hay muchos temas merecedores de un tratamiento más amplio.”

En junio-septiembre de 1983 el Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional en Nuevo León organizó un ciclo de conferencias sobre la vida de los fundadores del Partido. Se me asignó, lo que hice, presentar una semblanza de don Manuel Gómez Morin, a quien en la primera etapa de mis 67 años en Acción Nacional me tocó conocer y tratar personalmente, en especial durante el período en que ocupé la Jefatura del partido en Nuevo León de 1955 a 1958.

Como además, en aquella época Gómez Morin venía a Monterrey periódicamente por motivos profesionales, tuve ocasión de conversar frecuentemente con él y conocerlo mejor. Varias veces lo visité en su despacho en la ciudad de México y también conversé con él en Laredo, Texas, cuando fui a saludarlo en algunas de sus estancias en ese lugar a donde acudía para consultar con el médico de su confianza el Dr. González Cigarroa. Tuve el privilegio, incluso, de recibirlo en mi hogar.

Esta pequeña obra es un trabajo modesto que se limita a reunir en una sola publicación los datos que verdaderos investigadores, que se citan en la Bibliografía, han consignado en libros y folletos agregando el relato de algunos episodios.

Me motiva un solo propósito: Facilitar a las nuevas generaciones el adentrarse en el conocimiento de un mexicano visionario, excepcional. Nunca antes se había registrado en México el hecho histórico de que una persona, sin apoyarse en un cargo público de gobernante y sin recurrir a la lucha armada, impulsado únicamente por su “amor a México”, influyera tan trascendentalmente en beneficio de sus habitantes, para cambiar de manera favorable el rumbo de su patria.

“Mover las almas” fue su estrategia. A través del partido que él concibió y fundó con un grupo de destacados mexicanos de todo el país, a quienes motivó a realizar el gran esfuerzo de crear este eficaz instrumento público que es Acción Nacional, Gómez Morin continúa, después de 35 años de haber muerto, influyendo más que muchos políticos o sus discursos. Como lo expresó don Efraín González Luna….”Por su obra toda, la de ayer, la de hoy, le somos deudores de una deuda inmensa, que algún día cumplido reconocimiento”.

En fecha no muy lejana seguramente se honrará a don Manuel inscribiendo su nombre con letras de oro en el muro de honor del Recinto del Poder Legislativo Federal. El momento más adecuado deberá ser, según atinada observación de Juan Manuel, su hijo, cuando en México cambien muchas cosas, entre otras, la concepción sectaria de nuestra historia, la integración del Congreso, las elecciones y la indivisión de poderes.

Hay algo que también conviene destacar: Gómez Morin no fue únicamente un político que ha transcendido. Su sola actuación como funcionario, jurista, como un universitario y como técnico, dada relativamente en un breve lapso, fue tan brillante e importante que algunos la consideran más admirable que su aportación cívica.

Ojalá que la lectura de esta Semblanza suscité, sobre todo entre los jóvenes, la inquietud que, en su momento, produjo Gómez Morin en muchos de nosotros, alterando favorablemente el sentido de nuestra actividad, llevándonos, en mayor o menor medida, a participar en actividades cívicas, permitiéndonos así, vía las molestias, sinsabores y riesgos asumidos, obtener al final la satisfacción de ejercer la función ciudadana de mexicanos, título de nacionalidad que por ese esfuerzo se obtiene más auténticamente que por la letra de la ley aplicada al hecho fortuito del lugar de nacimiento.

Ojalá que esta segunda edición contribuya a despertar el interés de las nuevas generaciones Panistas y el de las propias autoridades internas de Acción Nacional, de adentrarse en el conocimiento de los orígenes del Partido y de la investigación de la amplia documentación existente. Debe recordarse la existencia del Centro Cultural Manuel Gómez Morin, A.C. que contiene un gran acervo de documentos muy importantes cuyo análisis es recomendable para todo interesado en la vida política de México.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s