La Banca al Servicio del país | Manuel Espino Yglesias

Revista Poder, Número 13, febrero de 1972

blogDon Manuel Espino Yglesias, desde que fue designado nuevo presidente la Asociación de Banqueros de México en la XXXVII Convención Nacional Bancaria, delineó en sus justas actuales proporciones el papel que a la banca privada le corresponde en el desarrollo de México y en estrecha vinculación con el poder público a fin de mantener siempre ascendente el desarrollo del país sin descuidar para nada las infraestructuras económicas y sociales sobre las que se fundamentan la justicia social, la libertad y la democracia.

En sus declaraciones el señor Espinosa Ylglesias ha puesto énfasis, sobre todo en la obligación que la banca privada tiene de servir a México particularmente colaborando con los campesinos, con los egresados de universidades e Institutos y con los problemas de la vivienda popular a fin de que el campesino goce de crédito, los nuevos profesionales encuentren inmediatamente fuentes de trabajo y los mexicanos, en su total mayoría, dispongan de una vivienda digna, según sus posibilidades.

Estas afirmaciones hechas por el máximo representante de la banca privada de México significan un viraje muy profundo y a la vez muy alentador de quienes, en otros tiempos, no se significaron precisamente por colaborar al desarrollo del país sobre todo entre las clases más necesitadas, sino que anteponía los intereses de lucro y la vigilancia y acrecentamiento de las fortunas que los particulares le habían confiado para que fuesen invertidos y multiplicadas.

Al insistir repetidamente en que el campesino mexicano es un buen sujeto de crédito, el señor Espinosa Yglesias, con un criterio de auténtica mexicanidad y de gran conocimiento de los problemas financieros de México y del mundo, señaló que la banca privada proporcionará al hombre de campo toda la ayuda crediticia necesaria y que  ésta se complementará con información técnica y asesoría de sus tierras. “Yo  creo –dijo- que será más fácil allegarse técnicos que puedan servir al campesino”. Y al preguntársele la forma en que la banca asesorará al campesino, indicó que los banqueros de México están contratando servicios de extensionistas para poder aconsejar al campesino en muchas técnicas. “Ahora bien, si no sabemos mucho del campo, sabemos de los productos que pueden tener demanda en determinados países y aconsejarle al campesino qué cultivos debe fomentar para poder exportar y para obtener mejores rendimientos de su tierra”.

“Yo creo –siguió diciendo- que hay campesinos muy buenos; hemos tenido muy buena experiencia con muchos de ellos, Creo también que cuando falla el campesino es más bien porque no se le dio auxilio técnico a tiempo. Me parece que bien auxiliado, el campesino mejorará en su crédito y en su manera de pago. Cuando tenga capacidad de pago, pagará”.

“La colaboración al campesino –siguió diciendo- será a base de técnica y de dinero. No estoy diciendo que no se dé el dinero. Estamos buscando la manera de canalizar mejor el dinero para que tengan la fuente de pago. Lo peor que le podría pasar a un país es que se perdieran los recursos y se llegara a un proceso inflacionario que sería trágico no solo para la banca sino para el país. Así es como tratamos de canalizar los recursos dando la técnica”.

Yo he afirmado muchas veces que cada mexicano y que cada familia mexicana necesitan una morada que satisfaga sus justas aspiraciones humanas. Si en el campo, con el aumento de la producción, con los sistemas rurales de construcción de viviendas, podremos ayudar a los campesino a mejorar y a dignificar su habitación, en las ciudades también, con la base legal existente, con el reclamo cotidiano, con el aumento demográfico de nuestros centro urbanos, con los recueros bancarios oficiales y privados bien manejados, sin duda alcanzaremos grandes y justos desarrollos en este y en los próximos años”.

En cuanto al problema de los profesionistas egresados de las instituciones de altos estudios del país, que consiste en la falta de empleos por parte de la industria, el comercio y las instituciones públicas, el señor Manuel Espinosa Yglesias aclaró que la banca extenderá  crédito para los jóvenes estudiantes que deseen hacer una carrera profesional o técnica y tenga aptitudes para ellos.

Los créditos para los estudios profesionales serían pagados con posterioridad por los posgraduados, y se extenderán sobre la bases de la información previa de las instituciones de estudios, recogiendo los datos del estudiante solicitante, operando el sistema a base de riesgos y de buena fe y confianza que la banca depositará en los futuros profesionales.

Sintetizando tan constructivas ideas precedentes del máximo representante de la banca privada del país y de las cuales coinciden con los propósitos del Presidente Echeverría, de liquidar definitivamente las carencias y los impedimentos que, sobre todo en materia económica, frenaban el desarrollo integral del país, el mismo señor Espinosa Yglesias indicó que la Asociación Nacional Bancaria se preocupará por establecer y fortalecer lazos de relación con el campesinado, con las instituciones de alta cultura profesional del país, y en general, con el pueblo y con el gobierno, a fin de que los planes de colaboración crediticita de su ámbito, tengan el mejor aprovechamiento coordinado con la política económica general del presidente Echeverría.

Don Manuel Espinosa Yglesias, sin duda, gran conocedor de la problemática nacional, dijo:

“Sin duda, aumentar el empleo productivo de mano de obra es uno de los problemas principales que enfrenta nuestro país. El otro podía ser corregir el estrangulamiento de nuestra balanza de pagos“.

“Hay desocupación en México y, sobre todo, hay mucha desocupación disfrazada,  En el campo, la gente trabaja sesenta, ochenta o cien días al año. En las ciudades, abundan las ocupaciones que difícilmente pueden considerase como tales: los que cuidan automóviles, los vendedores ambulantes, entre otros y el problema se está agravando. Entre 1960 y 1970, la ocupación creció más lentamente que en los sexenios anteriores”.

Agregó el distinguido banquero que urge una política de empleo, algo que en México aún no existe lo cual podría lograrse de dos formas: una, alentando el desarrollo de actividades que normalmente ocupan volúmenes elevados de mano de obra; dos, es desalentado la sustitución excesiva  de mano de obra por máquinas, especialmente aquellas que derivan de consideraciones institucionales, como puede ser la importación subsidiada de maquinaria.

Anuncios

2 comentarios en “La Banca al Servicio del país | Manuel Espino Yglesias”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s